El pensamiento y la emoción

El pensamiento y la emoción

marzo 22, 2019 9 Por Corro Por Chile

A muchos de nosotros nos suenan familiares la siguientes frases: «El dolor pasa, el orgullo queda por siempre»; «Nada es imposible, ni una weá» (del ídolo deportivo Nicolás Massú), y la conocidísima «cuando las piernas flaquean, el corazón te mantiene de pie. Estas y otras frases son en las cuales encontramos motivación mental cuando sentimos que ya no podemos más, en un deporte que su trabajo mental juega un papel fundamental.

Por Alex Allendes – Psicólogo

No sé si les habrá pasado, de estar en plena carrera y sentir el cansancio en el cuerpo, ya sea que las piernas están llegando a su límite (comenzó la fatiga muscular) o que el motor comenzó a fundirse (forma simpática de decir que estamos con una frecuencia cardiaca muy alta), en esos momentos los pensamientos pueden comenzar a volverse algo gracioso y se puede hasta unir la imaginación a ese juego, ahí empezaran a aparecer diferentes opciones para terminar el dolor: “Y si me tropiezo y me lesiono”, “Si me tiro al piso y empiezo a convulsionar”, “Y si me secuestran ahora los extraterrestre” o “Y si simplemente fallezco ahora”. En esos momentos, los más probable que todas las opciones las estés evaluando cómo válidas, pero debes recordar que la percepción del tiempo y la distancia están incluidas por tu agotamiento, cuando notes eso, podrás poner el juego a tu favor.

Como lo plantea Albert Elli: “El vínculo entre el pensamiento y la emoción”. Según Ellis, esto demuestra cómo se relacionan el pensamiento y la emoción. Ellis afirmaba que lo que causa la alteración o dificultad emocional no es lo que sucede en el punto A (situación), sino que las personas crean una estructura de creencias en el punto B (pensamientos) y refuerzan estas creencias en una forma negativa y muchas veces perjudicial, lo cual se manifiesta en las reacciones conductuales o emocionales: el punto C (emociones y comportamiento), según Ellis (1962). En palabras más simples sería, como tú interprete una situación serán las emociones que tengas y el comportamiento que asumas, es decir, si piensas: “¡¡ooh…Dios!!!  por favor llévame ahora, he sido una buena persona y merezco el paraíso, así que, para este sufrimiento ahora mismo te lo pido”, la carrera la verás más larga, estarás más preocupado de tú cansancio y cada kilómetro lo vivieras como si fuera eterno, como que, si algún enemigo oculto haya establecido alianza con Donald Trump y la CIA, para alterar tu gps, hacer los kilómetros más largos, para así cobrar venganza…. Pareciendo hasta alguna serie o película de lo más Hollywoodense. En este punto debes decir: “Para, mira bien esto y centrarte”, ve tu reloj para saber cuánta distancia queda y el ritmo que llevas y calcula cuánto tiempo te falta para terminar. La lógica que puedes aplicar es, si el día tiene 24 horas, uno está despierto unas 16 horas y sólo te quedan 10 minutos (distancia de 10k), piensa: “que son 10 minutos de 16 horas, no son nada, pasan volando, con suerte es el 1% de tu día despierto, no va a joderte ese 1%, obvio que aguantas ese poco tiempo”, ahí lo más probable que tu respiración se regule, tus piernas despierten y la distancia restante se achique, lo mismo puedes aplicar para las demás distancias, pero más adelante ahondaré más en ellas. En conclusión, al cambiar tus pensamientos asociados a la interpretación de ese momento, cambiará tu emocionalidad y tu comportamiento y lograrás llegar hasta con cara decente al cruce de la meta. Tengo que agregar, que lo mismo aplica, cuando en plena carrera y más como amateur, te centras en pasar a otro competidor e ir evaluando la tu calidad deportiva en relación a él, ya que, los pensamientos que entrarán en juego sólo generan cuestionamiento, respecto de tu entrenamiento y si valió la pena el esfuerzo o no, cuando lo justo y objetivo, es que te evalúe entorno a ti mismo y como se estabas en la misma competencia el año anterior, ahí te volverán las ganas y el goce por esta disciplina.
No somos keniatas, no somos elite, pero somos perseverantes y valientes, que los kilómetros se disfruten y que la meta sea la gloria.
 
PD: Albert Ellis, fue uno de los psicólogos más influyentes del siglo XX y una de las figuras más destacadas en el ámbito de la psicología tras su rompimiento con la escuela psicodinámica. Fue el creador en una de las teorías que han revolucionado los fundamentos y la metodología en el tratamiento de los problemas emocionales y psicológicos, se ha ganado un puesto de honor entre los más grandes psicólogos. Hablamos hoy de Albert Ellis y la TREC.