El primer Maratón de Tanya

El primer Maratón de Tanya

abril 16, 2019 0 Por Corro Por Chile

No puedo decir exactamente cuando comencé a correr, ha sido intermitente, en un comienzo sola, sin distancias, ni reloj, ni ritmos, ni competencias, solo por distraerme, y hace un poco mas de 3 años de manera más constante, pero sin mucho avance. Hasta que un día vi una noticia de una mujer de 60 y algo que corría, y no solo corría, sino que también era seca corriendo, Ruth Guzmán obvio, y me dije “yo quiero ser como ella!”, así llegue a su club “YouCanRun Club” con el objetivo de mejorar en 21K, ordenaron mis entrenamientos, se fueron las constantes lesiones, me dieron un plan y por supuesto mucha nueva gente linda en mi vida… pero esos 21K en Viña del Mar es parte de otro cuento….

Terminé mis 21K en Viña del Mar y decidí que quería ir por “algo” mas, no me sentía tan confiada, ni capaz (de esto hablaremos en unos párrafos mas), con inseguridad le pregunté a mi Coach, Hardy Matamala, si estaba de acuerdo y me dijo “dale” y así antes de que me arrepintiera me inscribí en mi primer Maratón, con los ojos cerrados di el ultimo “aceptar”, muchas publicaciones en redes sociales y listo!! ya no me podía arrepentir.  “Otsea” retroceder nunca rendirse jamás!. Y así sin darme cuenta ya estaba entrenando, bien aplicada con mi planificación, tareas, alimentación, todo al pie de la letra, y vaya que todo empezó a tomar forma, me sentía ufff “máquina”. Octubre… Noviembre…. Diciembre y el cuerpo respondía como un reloj a los entrenamientos… hasta que ….. vacaciones, seguí al pie de la letra todas las indicaciones, pero me excedí con los cerros, intensidades, todo, Media Maratón de Valdivia, tiempo soñado, los que han corrido en Valdivia me entenderán, es dura, pero así y todo PB en Media Maratón y a 4 segundos de la gran Lucy Levio (triple hello! Yo a 4 segundos de Lucy), y  bastó con terminar esa carrera para que todo se derrumbara, lesión, malditas cuestas, la famosa Banda Iliotibial me arruinaba la fiesta, como cuando estas de lo mejor “pinchando” en la fiesta y la mamá te va a buscar, me fui a la B, la rodilla no la podía doblar, dormía y despertaba de la molestia, médico, resonancia, y partiste a 10 sesiones de Kine (la verdad es que no las hice, soy la reina del autodiagnóstico, automedicación y todo eso). El más optimista me daba mínimo 1 mes de baja, luego retomar de a poco y se acabó el sueño. Al menos por esta vez la “Maratonista” aplazaba el estreno, bajón nivel “quítenme la vida”, nivel “por qué no me morí güagüita”. Y acá agradezco a quien se dio el tiempo de darme ánimo, esperanza de recuperación y sobretodo preocupación. No me di por vencida, renové mi inscripción al Gym y full elíptica mientras a mi Banda se le pasaba el “berrinche”, Banda “berrinchuda”!!. Tuve que pasar de mi penúltimo largo, no me las podía, pero solo una semana, ja! Me recuperé! Hice mis 30k programados, muchas gracias Lucy, Ruth, Ely, Pablo, Marco y Álvaro, es uno de los recuerdos más felices de esta preparación, cuanta felicidad y risas en esos kilómetros, estaba recuperada, retomando justo donde había quedado y que mejor con estas personas tan lindas. ¡Juntos podemos con todo!

Listo! sigamos adelante… recuperada, todo en orden, recuperando el nivel,  se veía en el horizonte MITA 2019, estaba inscrita mucho antes de mi lesión, es una carrera importante para mí, soy de Temuco y me encanta correr ahí, es como una renovación de votos con mi tierra y con lo que más me apasiona, pero tenía miedo, que pasa si me lesiono de nuevo? Sería muy tarde para recuperarme solo faltaban 3 semanas para el “Gran Día”, pero como no correr en mi tierra? “Filo Tanya corres despacio y listo, un entrenamiento más”, listo pasajes para Temuco y no me di ni cuenta cuando ya estaba parada en esa partida, se escucha la sirena de bomberos y listo, partimos!! “Tanya vas muy rápido! Tanya contrólate! “Tanya!”. Listo, perdimos a la Tanya, ver a mi familia en la ruta lo hizo imposible, corrí como nunca creí que lo podría hacer, entre “nos” (secreto), en la versión 2018 me fue tan mal que me dije “el otro año vuelves con todo”. Veía a mis hijas en la ruta y golpe de energía! Creo que nuca me he sentido tan bien corriendo. Resultado? 3° en mi Categoría, promesa cumplida.

Ahora energía y enfoque en lo que venía, mi gran día, ufff difícil, los que corremos y amamos correr sabemos que esto te cambia por dentro y por fuera, cambios sin retorno, creces, te haces fuerte, te conoces como nunca antes te conociste, llegan personas y otras se van para siempre. Y todo esto me tocó en los 6 meses de preparación de mi primer maratón. Es verdad  lo que dicen, la persona que comienza un maratón no es la misma que lo termina, ni la que lo empieza a preparar siquiera.

Llegó el día! Uff nervios por mil, guata apretada, boca seca, calentamiento listo, foto oficial y nos fuimos a la largada. Pablo, Luis, Isa y Pauli un honor estar con ustedes parada ahí. 5,4,3,2,1 partimos! Creo que partí muy rápido, la adrenalina me ganó, controla Tanya! Y de nuevo en mi ritmo planificado, algunos saludos de conocidos y a lo que vinimos, concentradita de nuevo. Primeros 5K perfectos, exactos a la planificación, 10K también, 15K lo mismo, feliz, vamos bien, si sigues así la haces Tanya! 20K, casi la mitad, vamos que la haces!, 25k…. todo se pudrió, Vespucio cobrando sus víctimas, calor infernal, maldito cambio de hora, piensa Tanya, mantienes y arriesgas no terminar o privilegias terminar? Vamos que esto se termina! Vamos resistamos hasta el Bicentenario! Mucha gente apoyando, Ruth, Felipe, Caro Salas y Caro Pacheco, Betsabé y sorry si olvido a alguien, en un momento se apoderó de mí el piloto automático, toda esa gente desconocida que te gritaba tu nombre, esas manitos de niños, las mujeres que apostaban por el power femenino, cada “Vamos Tanya!” ayudó a mantenerme ahí, rendirse nunca fue opción, no podía parar, no podía tirar por tierra tanto sacrificio, tantas postergaciones, tantos madrugones y ausencias, vamos que los momentos robados a mis hijos tenían que tener un sentido, pensaba en las manitos calentitas de mi hijo, su olor y su cuello suave, en mi hija del medio reclamando su medalla, en mi hija mayor, tenía que demostrarles que no hay nada que no podamos lograr, que los sueños con esfuerzo toman forman y que como alguien dijo, hay que luchar por tu pasión, cuanta gente gasta su vida sin encontrarla? Esta es la mía, la encontré.

 Omar a la vista, quiere decir que queda poco, a resistir lo último, la “bajada”, que jamás se sintió como bajada, gente acalambrada por mil, y pasan los kilómetros 36, 37, 38, ese me da miedo, no pasó nada, me tomé cuánta agua me ofrecieron, iba como recién salida de la piscina, ya daban lo mismo las paradas para hidratarse, más que el tiempo me preocupaba no poder retomar en cada micro pausa, esponjitas salvadoras, hasta un vaso de coca- cola por ahí. 39, 40, 41, eternos 41, cuantos kilómetros puede contener un solo kilómetro?, 42 al fin, mi amigo Omar se despide, gracias amigo, aunque no se pudo esta vez, pucha que me ayudaste con tu “vamos a terminar, filo con lo otro”. Últimos metros, sonrisa, acuérdate de la Meli, “weona es tu momento, que nadie te tape la foto”.

                Que qué se siente llegar a la meta? Uf, que naces de nuevo, que eres fuerte, si pudiste con estos 42K de infierno créeme que puedes con todo, no hay nada que no se puede logara si le pones el corazón, que tu mente mueve montañas. En un principio dije que no me sentía capaz, y pucha que fui capaz, y no solo me gradué de Maratonista, sino que fui a recoger el titulo a una de las mas infernales. Ahora sé que soy fuerte, no porque me lo digan, lo comprobé.

                  Muchas gracias a mi Club, a mi coach, a mis amigos, a mi familia, incluso a los que se burlaron en el camino. Esta nueva versión de mi viene con más fuerza y alegría!

Tanya Aravena – 42K En la Maratón de Santiago