Aguantar el estilo de vida de atletas Keniatas es muy difícil para los occidentales, no cuentan con wifi y televisión

Aguantar el estilo de vida de atletas Keniatas es muy difícil para los occidentales, no cuentan con wifi y televisión

abril 26, 2019 0 Por Corro Por Chile

Este próximo Domingo es el Maratón de Londres una de las fechas marcadas en roja en el calendario de los mejores atletas africanos. Keniatas, etíopes, ugandeses y toda la élite del continente del fondo por excelencia afinan su puesta a punto. Y precisamente desde Kenia nos habla un Jonatan Flores que ha querido vivir en primera persona cómo es la preparación de los Kipchoge y compañía en los training camps. Tras el éxito, una vez más, de su 10k de Laredo, Flores aceptó la invitación de varios atletas africanos y acudió a convivir con ellos, a empaparse de una cultura que respira atletismo por los cuatro costados. Charlamos con él sobre cómo llegan a la cita londinense y sobre sus impresiones y aventuras en la altura africana.

¿Qué sensaciones sacas de tu visita a Kenia?

“Ha sido un stage de ver lo que hacen los demás, porque yo he ido allí a descubrir, a empaparme. Es una pasada cómo entrenan, los grupos de entrenamiento tan grandes que hay. Los martes a las 7 de la mañana hay un grupo de 300 atletas que quedan todos en una zona concreta y se meten un fartlek de una hora brutal. Intenté seguirlos, pero es imposible”.

Julian Wanders, el ‘suizokeniata’

“Es un chico que está entre los mejores atletas del mundo contando a los africanos. Fíjate, 59:13 en media maratón es una barbaridad. Lleva cinco años allí, desde los 18, pasa unos ocho meses al año en el centro de Iten, en Kenia, y hace una vida de africano. Quedé con él a alas 5:40 de la mañana en un furgón típico que caben 16, 17 personas, y fuimos a las pistas de tierra. Fui con todo su equipo. Él tiene un equipo de 14 o 15 africanos a los que se fulminó durante el entrenamiento. Luego el segundo entreno lo hace sobre las 16. Todo lo demás a descansar y a dormir, vida total africana”.

“Él está totalmente establecido. Además, en Iten, que no hay nada. Es una recta muy larga, con dos tascas, típicos comercios africanos y a las 9 de la noche se apaga todo y se acaba el día. Ha conseguido adaptarse y eso, unido a las condiciones brutales que tiene, pues los resultados están ahí”.

“Julian está muy por encima del resto de occidentales. Leí una entrevista hace poco que él con 18 años intentó venir a Kenia un mes o así y en vez de ganar perdió forma y lo pasó fatal. Se dio cuenta de que si se adaptaba, con tiempo y paciencia, sí podía notar los resultados. Y lleva cinco años. Mucha gente va allí y fracasa. Aguantar eso es muy difícil y luego estar todo el día sin distracciones de ningún tipo es lo complicado. Él podría vivir en un sitio lujoso, pero vive en una casa muy sencilla, sin comodidades ni lujos de ningún tipo. Quiere vivir como ellos y eso, en un tipo con posibilidades como él, no es ninguna broma”.

Los atletas africanos, una ‘especie’ diferente

“A día de hoy en Laredo los atletas africanos tienen muchas opciones de hacer turismo, de visitar mil sitios espectaculares. Es gente muy educada y respetuosa que cualquier cosa que les digas la van a hacer, pero en realidadlo que quieren es estar en el hotel sin hacer nada, descansando, haciendo su entrenamiento de por la mañana, rodar unos cuantos kilómetros por la tarde, etc. Es lo que quieren, descansar. No les inquieta conocer una cosa u otra, es su forma de vida”.

“En el alojamiento de Lornah Kiplagat, que es donde me he quedado yo, te levantas por la mañana (hay gente que entrena a las 6 de la mañana) a las 7:30, desayunas (lo más básico que te puedas imaginar, tostadas, café y zumo), después descansas un poco y sales a rodar. Entre que vas, corres y vuelves, a las 10:30 o así te duchas. Luego ahí tienes una piscina, una sala de ocio. En las habitaciones no hay ni wifi ni televisión ni nada. Después del entrenamiento, descansar, descansar, dar una vuelta por ahí, echar una siesta y luego entrenar. Nosotros llevamos regalos a los niños, nos pasamos a ver a gente, pero su vida es echarse la siesta, entrenar, ver un poco la televisión, cenar y dormir. Nada más. Kipchoge está en Kaptagat, a unos 40 minutos de Iten. Hay un training camp muy básico. Él tiene su casa a 30’ en coche, que podría ir cada día, pero de lunes a sábado se queda en el training”.

¿Cómo llega Kipchoge a Londres?

“Hablé con Marc Roig y con el mánager de Kipchoge y me pidieron que cuanto menos contacto tuviera con Eliud mejor porque está muy concentrado estos días. Tiene ofertas brutales para correr durante todo el año, pero solo aparece en dos maratones al año. Quiere abstraerse de todo el mundo y no era la mejor ocasión. Me contaron que está concentradísimo y que el estado de forma es muy bueno. Parece que llega igual o incluso mejor que a Berlín”.

¿Hay diferencias entre cómo se vive y entrena en Etiopía con Kenia?

“Estuve hace un tiempo en Etiopía con un grupo magnífico, ‘Runners for Ethiopia’. Visitamos campos de entrenamiento, estuvimos con Gebresselassie, corrimos una carrera, entrenamos en las pistas de la capital…Ahí sí que hicimos un tour que fue una pasada. Etiopía y Kenia, junto con Uganda, son actualmente las grandes potencias del fondo. El engranaje de los training camps es muy similar. Quizás la única diferencia que aprecié es que en Etiopía los grupos son más reducidos, de 10 o 15 atletas, y en Kenia pueden entrenar cientos a la vez. A cualquier sitio que vayas no verás a gente correr. Solo en zonas concretas. Por ejemplo, estuve en Nairobi y ahí no corría nadie. Los que corren es para intentar salir de la pobreza y dedican la vida a ello”.

“He visto en los training camps a mucha gente popular, gente a la que le encanta el atletismo. Había unos cuantos. Me ha encantado la experiencia, pero reconozco que el hecho de que a las 21 horas todo se apague y no tengas nada que hacer me costó. Yo soy de vida nocturna. Por Kenia han pasado varios atletas occidentales. Españoles han ido Sebas Martos o Dani Arce. Está claro que si te adaptas a ese estilo de vida la mejora es importante”.

FUENTE: La Bolsa del Corredor